“Invertir en árboles en España, una alternativa potencial”

COMERCIO E INDUSTRIA DE LA MADERA • noviembre 2007
La compra de árboles de rápido crecimiento es una posibilidad de inversión muy a tener en cuenta
Las oportunidades de invertir son cada vez más diversas. Fuera de los mercados financieros tradicionales están surgiendo alternativas de inversión peculiares o novedosas, sin que por ello dejen de ser rentables, siendo la de madera una de ellas. Hablando con propiedad, se trata de invertir en árboles, pues el inversor lo que hace es comprar un conjunto de árboles, o plantones, de maderas usualmente nobles, pero de rápido crecimiento, con alto valor en el mercado. Las más usuales son la teca, la acacia mangium, el roble, el paraíso, la paulonia y el grandis. Es una inversión no exenta de riesgo, porque se desconoce el precio futuro de la madera y su volumen, pero relativamente segura porque el crecimiento de los árboles se vigila constantemente.
En estas inversiones, el cultivo y cuidado de los árboles, mediante modernas técnicas de ingeniería agrícola, corre a cargo de la empresa, que también se encarga de su seguridad (las medidas más usuales en las plantaciones son los tratamientos sanitarios, el vallado de las fincas, el desarrollo de árboles inmunes a enfermedades, el desbroce del suelo, el uso de la fertirrigación y el establecimiento de bocas contra incendio en los terrenos) y de vender la madera en el mercado cuando el árbol llega a su punto de crecimiento ideal (entre 16 y 25 años, según los casos, pues se trata de una inversión a largo plazo). En el momento de la venta se hace finalmente efectivo el beneficio de la inversión. La empresa retiene un porcentaje, en torno al 10%, en concepto de compensación por la gestión de la comercialización y los plantones.
El mecanismo, por lo tanto, es sencillo: el inversor compra (más que inversor, es comprador, pues los árboles pasan a ser de su propiedad) los plantones y la empresa se compromete a proporcionarles los cuidados necesarios durante el periodo de crecimiento. También asegura los árboles frente a posibles riesgos, como incendios o plagas, que puedan sufrir.

Rafael Blázquez - 10 de Abril de 2012
Te corrijo, la real academia española acepta el termino tanto mexico como mejico.